TheDualJourney-Parte02

•Noviembre 25, 2008 • 3 comentarios

En algún motel cerca del condado de Warren, Nueva Jersey

Como era costumbre me levante a las 8: 00 por la mañana, era una mañana fría, brumosa y una tenue llovizna empapaba las flores del jardín del motel en el que me encontraba, tenía que ir a desayunar, algo en mi estómago caería bien, al menos la herencia de mi familia me mantendrá con vida unos cuantos años, después veré que hacer. Ahora estaba sola y tenía que hacerme la idea de seguir así, en estos días no se puede confiar en nadie, menos si tú eres un mutante. Así es, después de mucha negación, drogas y una terapia auditiva del señor A.J Timberlake, lo pude aceptar, aquello que odiaba tanto, aquello que me causaba dolor era algo con lo que tenía que aprender a vivir.

Según un experto del canal mutante, la psicoquinesia es la habilidad de manipular las llamas con la mente, un “don” extremadamente peligroso y que solo algunos psicóticos como Pyro  lo poseían; que es eso de los nombres clave, un extraño faltante de emoción en la vida, o de sentirse super héroe o super villano.

-Señorita, le puedo traer otra taza de café- susurro el apuesto joven camarero de la “Rouge Matine” la cafetería de la quinta avenida.

-Un cappuccino doble, con un croissant deluxe-  le respondí

Es tan complicado controlar estas sensaciones,  si te enojas te enciendes, si te excitas te enciendes, si te alegras te enciendes, tendré que viajar hasta Nueva York para preguntarle a “Johnny Storm” como lo ha podido controlar. Después de todo la gran manzana es la gran cueva de fenómenos.

Más tarde, cancele el Motel, empaque mis maletas y tome el viejo Camaro 80 de mi padre, conduje por la autopista siempre con el cigarrillo en la boca, era tan extraño no tener que usar fuego para encenderlo, mil pensamientos surgían mientras me adentraba más y más a la frontera estatal, adiós Nueva Jersey, hola Nueva York.

Tres horas más tarde llegue a la región sur del Bronx, y me establecí en un edificio de apartamentos, vivir en una casa sería un poco peligroso, además que dañarían mi precioso auto. Salí  a un bar por unos minutos, ahí me di cuenta de que no era la única con extraños dones, un bar mutante en las afueras del Bronx, quien lo diría. Me senté en una de las mesas del fondo; aquí y en cualquier lugar si te sientas en la barra clamas por compañía, en esos momentos solo quería estar sola.

Pensaba que podía encontrar respuestas y a los asesinos de mi familia, rusos, como los odiaba, fumaba tranquila mientras bebía un poco de vodka, sería eso una ironía, después de unos minutos el primer patán se acerco a mí.

-Hola preciosa, ¿porque tan sola?, necesitas un poco de compañía.- dijo el hipócrita-

Hice un gesto de burla y seguí fumando, ignorando al gran orangután que tenía al frente…

-Hey Jersey Girl, acaso los mutantes somos mucho para una niña consentida como tú.-  clamó fuertemente, haciendo que unos cuantos de los presentes voltearan a verle.

Cuanto odiaba a la gente que no me dejaba descansar y disfrutar un buen tabaco italiano de exportación; lo mire fijamente y le dije:

-No cariño, no creo que quieras jugar conmigo, que tu madre no te ha dicho que no juegues con fuego-

-Jajaja, esta chica que se cree, vamos, te enseñare porque me llaman Cloud el increíble- el sujeto comenzó a hacer gestos grotescos, de inmediato sus músculos comenzaron a ensancharse y el mismo creció un poco más de dos metros, está bien, está bien, hay mutaciones extrañas pero esa era la primera que veía tan asquerosa.

-Ja!, creo que eres de esos hombres que creen que impresionan por su cuerpo, eso ya no está de moda cariño. –nuevamente lo mire directo a los ojos, sin embargo ya no eran los mismos, se tornaron de un color rojo fuego, intimidantes y amenazantes con quemar hasta el último de sus huesos, estaba claro que en los últimos meses había cambiado mucho mi forma de ser.

El sujeto no se calmaba, y tras oír risas a sus espaldas trato de golpearme, para mi sorpresa, aquel hombre estaba de nuevo allí, (el mismo hombre del funeral, aquel hombre de aspecto rudo aunque un tanto melancólico) con un golpe hizo que el gigante musculoso se arrodillará y tosiera descontroladamente.

-Bueno fortachón, la función de circo terminó, aléjate de la chica si no quieres que “el águila”  te agregue a su lista. –dijo el hombre acercando su cara a la del otro.-

El gigante apestoso se alejo y salió del bar  maldiciendo a la madre de alguien, mientras que yo miraba fijamente a aquel hombre tratando de descubrir algo, no era que me importara, pero en realidad me intrigaba porque se cruzaba en mi camino.

Agarre mi bolso, tire la cajetilla vacía de cigarrillos; maldición, esa era la última del resto de mi vida, y le cancele al cantinero, salí del bar. Camine unas cuantas cuadras flotando mis manos unas con otras para tratar de calentarlas, desde que salí de aquel bar sentía que algo me seguía, doble en una esquina abandonada para que los que me seguían intentarán descubrirse, y así, si alguno resultaba herido los humanos no verían mis poderes.

-¿Quiénes son?, se que me persiguen desde que salí del bar, a ver si son tan hombres demuéstrenlo.- exclame fuerte y claro, para que no notaran el poco nerviosismo que había en mí.

-jaja preciosa, esta vez no te escaparas tan fácilmente, y ninguno de tus amigos de S.H.I.E.L.D podrá salvarte esta vez, no es así Butch.

-Como lo has dicho Cloud, los mutantes que se juntan con agentes del gobierno son peor que escoria, en cuanto llegue nuestro jefe, desearas no haber nacido Jersey Girl.- el otro sujeto era más horrible que el anterior, su cuerpo estaba un poco encorvado y su cara parecía la de un gnomo irlandés.

-Agh, creí que los yankees eran más apuestos, pero al parecer solo he conocido a una ballena y a un gnomo irlandés, que montón de fenómenos de circo salen por estos lados. – al parecer había dicho más de la cuenta, puesto que la cara de ambos sujetos cambio de pronto.

-¿Como has dicho perra? Ahora verás de lo que mi jefe el gran Borick Yaratobivc-  el asqueroso gnomo señalo un punto en el techo del edificio, alcé mi mirada  y un sujeto con aspecto extraño me miraba con ojos relampagueantes y con una blanca sonrisa maléfica…

 

En algún lugar cerca de allí…

Mi primera misión seria, es bastante sencilla seguir a una chica que tiene potencial para ser agente de S.H.I.E.L.D. no me explico cómo mis superiores querían a una chica así, tan poquita cosa y lo único que hacía es conducir de un lado a otro, fumar y beber, esto es lo que me preguntaba los primeros días, hasta que vi que los cigarros no se los encendía con un mechero normal y corriente,  esa chica no era normal, humana no era.

Desde que el caso del incendio fue pasado a la agencia, estuve siguiéndola incluso tuve que ir al entierro de sus padres, pobre joven, he de decir que cuando me enviaron a seguirla no sabía ni sus poderes ni quien había causado el incendio en su casa, pero digamos que lo intuí.

Tres meses, tres jodidos meses siguiendo a una niña que no hacía nada, era un tormento menos mal que me dieron permiso para hablar con ella y llevarla al helipuerto si quería, entro en un bar en el Bronx no parecía un sitio muy acogedor, pero que mejor sitio que hablar que en un bar, como no me hacía falta caminar porque podía teletransportarme desde el  edificio que estaba me situé en la puerta entonces escuche que un tío muy feo estaba molestando a la chica. Escuché algo de esa conversación:

-Hola preciosa, ¿porque tan sola?, necesitas un poco de compañía

Ella no hizo caso era una chica bastante inteligente, por lo que podía observar. Pero el pesado no se cansaba de molestarla.

-Hey Jersey Girl, acaso los mutantes somos mucho para una niña consentida como tú.-  clamó fuertemente, haciendo que unos cuantos de los presentes voltearan a verle.

-No cariño, no creo que quieras jugar conmigo, que tu madre no te ha dicho que no juegues con fuego-

Jajajaja, buena la contestación de la chica, ese tío se lo merece. Pero como no volvió a insistir cansándome a mi incluso.

-Jajaja, esta chica que se cree, vamos, te enseñare porque me llaman Cloud el increíble-

Después de decir eso el sujeto comenzó a crecer y a salirle bultos por todo el cuerpo, una cosa asquerosa, no os recomiendo verla.

-Ja!, creo que eres de esos hombres que creen que impresionan por su cuerpo, eso ya no está de moda cariño. -

La chica tenia pelotas y bastantes además.

Supongo que el tipo se molesto con las ingeniosas réplicas de mi vigilada y fue a pegarle menos mal que se moverme rápido y pude parar al muti, le llega a dar y la revienta o se le funde el puño, una de dos. El hombre resignado se fue cabizbajo y la chica me miro de una manera extraña como si me hubiera visto antes, pero creo que me había escondido bien, después de esto cogió sus cosas y marchó.

No pude entablar la conversación que quería con ella por eso de nuevo la seguí  e intente encontrar otro momento para hablar con ella, con un mero pensamiento me puse en el tejado de un bloque, seguirla desde arriba es mucho más fácil, pero en el momento del teletransporte perdí a la joven, así que fui mirando de tejado en tejado calle a calle hasta que reconocí sus insultos, esta chica era fácil de seguir si se te pierde solo tienes que poner un poco la oreja y escuchar sus insultos, fui para allá y vi que los mutis estaban otra vez molestándola asi que no tuve más remedio que sacar mi arma, ah claro los de la agencia tuvieron la gran idea de no dame arma porque no era una misión peligrosa, malditos recortes de presupuesto, bueno a puños, en nada de tiempo estaba justo detrás de Cloud y los espose es una lástima que rompiera las esposas.

Yo: Eh maldito muti me has roto las esposas, tu sabes la bronca que me echarán, estamos sin dinero- me dio un puñetazo a traición y me mando algo lejos.

Chica: Tu, no ves que me las puedo apañar sola.

Yo: rascándome la cabeza, aunque puedas estos mutantes quedan bajo arresto bajo el orden de S.H.I.E.L.D. por atacar a un agente y amenazar y asaltar a una joven que yo estaba vigilando.

Chica: que me estabas qué ?

Yo: vigilando, pero por tu seguridad, bueno dejémoslo para luego, ahora acabemos con estos mutis.- Cogí el cubo de basura con el que me había golpeado Cloud y se lo devolví, me miro con cara de enfado y vino hacia mí- Quieres pelea monstruito?  Me situe en su espalda y le di una patada tremenda en la espalda y después un puñetazo en la nuca, este quedo tirado en el suelo.

Mientras la chica al otro lado de la calle se encendía como una cerilla era impresionante la belleza que resultaba de su cuerpo en combustión, esta se fue acercando poco a poco al gnomo y este se desmayo, creo que sería por la falta de oxigeno que se consume alrededor de la chica.

Como estos dos ya estaban inconscientes fui a hablar con la chica- Perdona como te llamas?

Chica: Amelia, esto… gracias por ayudarme, aunque podía yo sola

Yo- lo he visto.

Yo creía que todo se había solucionado pero de repente Amelia, gritó- ¡¡¡Cuidado!!!- Y algo calló desde el tejado del edificio más o menos a nuestra posición, era una persona inmensa hecha de metal, se parecía a Coloso, había leído algo de él en los informes de S.H.I.E.L.D.

-Yo: Amelia hazme caso y espero que esto salga bien, lánzale llamas, espero que sepas controlar tu poder porque si no estamos perdidos.

Amelia: algo puedo controlar

Yo: algo es algo- ella comenzó  a lanzarle llamas y con la potencia que tenían el malvado hombre metálico no podía respirar ni apenas caminar- aguántalo, yo atacare por la espalda- repetí la misma técnica que había utilizado con su esbirro, pero no pensé que este era de metal así que me hice daño en la pierna y bastante pero un soldado no se queja,-Amelia sigue aguantándolo ahora vengo-

En lo que serian 10 segundos fue al helipuerto de S.H.I.E.L.D. y cogí unos puños americanos que recordaba que era de adamantium, en cuanto los tuve volví a la acción.

Amelia: Donde te habías metido, animal? Estoy agotada

Yo: Lo siento, cuando te diga corta el fuego, AHORA.- El hombre metálico también estaba agotado aunque Amelia no se diese cuenta, cuando ella corto el fuego el corrió hacia ella pero me interpuse y le di un puñetazo en la boca y sangro, el no se podía explicar cómo podía sangrar nada le podía dañar-Te preguntas porque puedo hacerte pupa, mira esto adamantium, vas a sufrir y mucho- me lance hacia él y le di una gran paliza, quedo inconsciente, y al fin pude llamar al equipo de limpieza, después de cumplir con mi deber fui a hablar con Amelia, que estaba sentada en el capo de un coche.

Yo- Estas bien?

Amelia: algo cansada pero sí, porque me seguías?

Yo- Ordenes, pero iba a hablar contigo en el bar antes de que los mutis molestaran.

Amelia: yo también soy “muti”.

Yo: algo sospechaba, pero bueno solo quería preguntarte si quieres formar parte de S.H.I.E.L.D. para eso me mandan.

Amelia: Creo que no voy a trabajar por un tiempo y menos para el gobierno necesito pensar.

Yo: muy bien, es lo correcto, pero si te sirve de ayuda hay una casa, bueno más que una casa es un instituto para gente como tú, para que aprendan a usar sus poderes y no se conviertan en gentuza como estos que acabamos de atrapar. Está en el condado de Westchester al norte de Nueva York.

Amelia: Gracias por el consejo, ya veré lo que hago, por cierto cómo te llamas?

Yo: Solo te puedo dar mi nombre en clave, es Anteo, quien sabe a lo mejor algún día nos encontraremos y te diré mi verdadero nombre. Hasta pronto

Amelia: Adiós.

Y como si nada hubiera pasado estaba en mi piso y con la gran suerte de tener clase al día siguiente ya hacía bastante que no iba, por la misión y por la tarde a hacer el papeleo sobre la misión, que duro es ser agente de S.H.I.E.L.D.

 

Astonishing X-men art book

•Septiembre 2, 2008 • Dejar un comentario

Este es el nuevo diseño de personajes que ha sacado la Marvel para el Astonishing X-men, increibles los nuevos trajes, te dejan totalmente  sorprendido (a).

 

http://www.4shared.com/file/53243657/659123fd/AstonishingX-men.html

The Dual Journey. Parte 01

•Agosto 29, 2008 • 2 comentarios

 ¿Qué harías si de la noche a la mañana descubres que tienes súper poderes?

Pues la verdad sería algo increíble no?, poder volar por los aires, tener la fuerza de un titán, o poder curar a la gente, salvarles la vida, suena bien o no… pues no es tan sencillo, a mi me paso, y mi vida se convirtió más que un paraíso en una pesadilla.

Mi nombre es Amelia Di Farinni, vivo en Nueva Jersey y soy hija de un matrimonio italiano, nací en el verano del 87, y mis súper poderes no se habían manifestado hasta ahora, estudiaba en la Universidad de Yale, la verdad estaba contenta de haber ganado el examen, no muchos en mi familia habían podido estudiar, en fin, creo que eso ya no es de mucha ayuda ahora.

Contaré como sucedió todo, ocurrió la noche del 30 de abril del 2007…

Flash Back…

-Karina: hey! Amelia, uno de estos días nos tendrás que invitar a comer pasta, de seguro tu madre prepara las mejores pastas de Nueva Jersey .

-No solo por ser italianos tienen que ser expertos en pastas, aunque la verdad no se les da nada mal, he probado mejores pastas en el restaurante de Don Panini.

-Karina: modesta como siempre, sin embargo no te libraras de nosotros tan fácilmente, Dean esta ansioso de conocer a tus padres.

-¡Qué dices! Apenas si nos conocemos, no apresures las cosas – se sonroja-, mejor conduce con cuidado, no será que choquemos el automóvil de tus padres y te castiguen como la última vez que llegaste ebria…

-Karina: eh, que dices, ya tengo 21, no tienen porque tratarme como una niña.

- eres la menor, siempre te tratarán como una bebé, ya ya, detente, es aquí, no confundas el camino.

-Karina: cierto, se me ha olvidado por completo, en fin, nos vemos mañana, descansa y sueña con Dean.

Era extraño, en casa al menos había dos luces encendidas, aún cuando nadie estuviera en la misma, pero esa noche todo estaba apagado, y lo más extraño, la puerta abierta.

Entre con desesperación, pues algo en mí me decía que una tragedia se había llevado a cabo; al entrar, los muebles y el sofá estaban desubicados, las lámparas rotas, y unas extrañas huellas, se dirigían hacia dentro. En el piso de la cocina, una escena atroz, mi madre ensangrentada, sin pulso… mi cabeza me dolía como nunca antes, desesperada encendí mi celular…

-hola, 911, por favor necesito una ambulancia rápido, mi madre está muy mal herida, deprisa.

-911 operadora: su dirección.

-Calle Melbourne Nueva Jersey, Casa 254A –click-

No tenía cabeza para dar explicaciones a la operadora, rápidamente cubrí con una manta a mi madre, y me dispuse a buscar a mi padre. Unos sonidos extraños, era mi padre que arremetía contra una persona enmascarada, quien portaba un arma.

-Extraño: por favor, Dr. Farinni, sabemos que usted tiene eso, entréguelo ahora, ya vio lo que le paso a su mujer.

-Farinni: maledeto, nunca te perdonare tal cosa! Y menos te daré lo que mi gobierno me encargo tan encarecidamente, la última esperanza italiana.

-Extraño: donde lo guardas, dímelo o te mató.

-Farinni: no te diré, de igual forma me asesinaras.

-Padre!, dale lo que pide

-Farinni: Amelia, que haces aquí, huye, vete de aqu…

Un sonoro disparo hizo que mis oídos se ensordecieran, el cuerpo sin vida de mi padre cayo en el suelo y  mancho de sangre toda la segunda planta.

-PAPA!!!!!!!

-Extraño: vamos, tu debes ser la mayor posesión de la familia Farinni, jajajaja, la venganza Rusa vendrá pronto, y tu pequeño país caerá.

Algo en mi interior ardía terriblemente, mi corazón, sentía que iba a estallar, y mis ojos comenzaron  a sangrar…

-Lo pagaras, lo pagaras, lo pagaras!!!!!!

De pronto todo comenzó a arder, el sujeto asustado desato su arma en contra mía, pero ni una sola me tocaba, todas se derretían antes de llegar a mí, era como una especie de escudo anti armas, llamas ardientes consumían las paredes de mi casa.

Como fuertes ramas el fuego abrazaba al extraño, mientras gritaba desesperadamente, el hada de la muerte que tantas veces atormento mis sueños, besaba sus rosados labios, quemando desde adentro todo vestigio de humanidad, fulminante y apasionado fuego, como es posible que guardara tanto poder dentro de mí.

El sonido de las sirenas me tranquilizo, cogí a mi padre y madre de su protección, y los saque afuera de la casa, sus cuerpos intactos, solo flagelados por el arma del homicida. Ahora lo comprendía todo, estaba sola en el mundo…y al parecer ahora todos los que una vez consideré amigos me daban la espalda.

El funeral fue frío, turbio, las miradas de mis familiares seguían haciendo un profundo oyo en mi corazón; aún después que se aclarara que no tuve que ver con el homicidio, la gente seguía viéndome como un monstruo…sin embargo…en el funeral, estaba el, un hombre que me miraba fijamente, analizando cada uno de mis gestos, como pensando la manera de descubrir mis pensamientos. Nunca antes lo había visto, ni siquiera sabía si conocía a mis padres, o si era alguno de los italianos del club que antes frecuentaban, en fin…no le daré la mayor importancia…

En otro espacio temporal, en el mismo universo…

Mi nombre es José Díaz como podéis ver por mi nombre, comprobareis que no soy norteamericano, mis padres y yo vinimos cuando aun tenía 3 años, pero aunque vine pequeño hacia Boston recuerdo  la fabulosa ciudad de la que vine: Barcelona.

Desde pequeño quise ir a la universidad estudiar Historia y ser profesor, pero las cosas no salen siempre como uno quiere, cuando acabe el instituto tenía 18 años y una vida universitaria por delante, llegue a mi casa con una notas bastante buenas en alguna universidad  podría entrar, le di la noticia a mis padre y ellos me dijeron que no había suficiente dinero en la casa para que yo fuese a la universidad,  desconsolado salí de casa y me fui a dar un paseo por el centro de Boston, en ese momento dos marines me pararon y me dijeron si quería entrar en el ejercito al principio no hice mucho caso yo era pacifista, pero cuando escuche estudios pagados se me abrió el mundo, en ese momento me aliste.

Pocas semanas después me llego la carta para que fuera a hacer la instrucción, la instrucción duro 3 meses, con eso pretendían que estuviésemos preparados para una guerra,  los 3 meses fueron duros, cada día madrugar, comer una bazofia insoportable y entrenar, correr, pista americana y como no tiro, en esto era de los mejores con casi cualquier arma, cuando acabaron esos 3 meses mi cuerpo había sufrido un cambio habían salido músculos donde antes no había nada.

Me aceptaron en la  1° división de infantería, la Big Red One , me dieron el tiempo justo para ir a casa saludar a mis padres e ir al cuartel a presentarme, cuando me presente me dijeron que en dos semanas partíamos hacia Irak, un gran golpe, fui a casa i di la terrible noticias, solo 18 años y ya estaba metido en una guerra, pasaron las dos semanas las cuales yo estuve todo el tiempo que pude con mis amigos y mi familia, monte en el avión y despegamos. Todos en ese avión éramos extremadamente jóvenes 18, 19, 20, los oficiales eran los más mayores, en el viaje todo lo que hicimos fue dormir nadie intento entablar una conversación, para que si solo éramos carne de cañón, todos sabíamos que de allí vivo era casi imposible salir, al llegar allí nos dieron nuestras habitaciones, eran módulos que compartíamos 4 personas pero era mejor que en la instrucción, al día siguiente los 4 que dormían en esa habitación ya eran un grupo de asalto.

“-Si dormís juntos os conoceréis mejor que nadie-“

 Eso decía nuestro sargento, en parte tenía razón las cuatro de una habitación éramos inseparables. Nuestra división estaba asignada en Karbala una zona bastante tranquila, según decía las noticias allí pasaba poco, tengo que decir que era una gran mentira, a los dos días ya nos mandaron a nosotros a explorar una casa que podría ser de terroristas, al coger el jeep los niños nos saludaban, pero en cuanto nos dimos la vuelta nos lanzaron piedras, para disuadir a los chavales dimos unos tiros al aire, no lo debimos hacer, un francotirador le voló la cabeza al que conducía, sabíamos que podía ocurrir, el coche volcó pero por suerte los tres que quedábamos con vida no nos paso nada, con el coche volcado como cobertura nos pusimos a disparar a aquella pequeña torre donde estaba el francotirador , la torre quedo totalmente agujereada y fuimos a mirar y efectivamente habíamos dado en el blanco.

-Joe: mierda salgamos de aquí ahora mismo.

-Bob: eso llamemos al cuartel y que vengan.

-Yo: Y una mierda, haremos la misión y luego que nos vengan a buscar, pero antes mataremos a todos esos terroristas, por Peter.

Cuando nombre a Peter ellos reaccionaron y aceptaron mis órdenes, parecía el de más alto rango pero en realidad no era nadie, fuimos caminando hacia esa casa de terroristas y al entrar vimos una familia cenando, la hija sabia ingle y le preguntamos donde estaban ella solo decía negativas pero nosotros lo sabíamos, cogimos nuestro rifles y acabamos con la familia, un daño colateral, nos adentramos en la patio trasero y allí había un pequeño zulo, encontramos a terroristas y les lanzamos una granada, allí no quedaría nada, mientras nosotros pisásemos ese suelo.

Llamamos y el helicóptero vino a buscarnos y nos llevo a el cuartel, pero antes pasamos a por el cuerpo de nuestro compañero, 6 meses fueron los que estuvimos en ese infierno cada día asesinatos y más asesinatos, torturas y porque no decirlo partidos de básquet, al fin llego la hora de volver a casa, en esos 6 meses ascendí a cabo por meritos militares, pero os aseguro que no os gustaría saber cuáles fueron las misiones.

Una vez en casa empecé la Universidad tal y como me prometió el ejército, hacia mis clases normalmente pude celebrar mi cumpleaños en casa y todo, después de terminar mi primer año de carrera, me toco volver a Irak eso fue finales de Junio de 2008, un mes bastante jodido para ir a oriente medio, llevando solo un mes allí y gracias a mi experiencia fue ascendido sargento y ya tenía mi pequeño grupo de soldados, pero haciendo una ronda en nuestro blindado, nos atacaron y arrasaron con mi unidad, antes de caer pedimos apoyo aéreo y estos vinieron bastante rápido, los Blackhawks hicieron bien su trabajo y nos sacaron de allí. Yo estaba tan malherido que me mandaron de inmediato a un hospital de Washington; una vez allí me curaron pero por desgracia no podía andar, entonces me comentaron de una agencia que estaba probando un tratamiento nuevo y si quería ser transferido y lo experimentarían conmigo, yo acepte casi sin pensarlo, debía haber leído las contraprestaciones antes, el caso es que probaron ese suero conmigo, solo un hombre pudo aguantarlo me dijeron, pero que a este le habían hecho unas mejoras, yo confiado acepte, al cabo de dos semanas caminaba, en 3 ya corría y en un mes podía ganar a un medallista olímpico de cualquier deporte, vieron que estaba desarrollando superfuerza, supervelocidad y algo que ellos aun no sabía, solo tenía que pensar un lugar y ya estaba allí, era espectacular, así que volví a la guerra pero esta vez no en nombre de Estados Unidos, si no en nombre de S.H.I.E.L.D. , y no en oriente medio sino en las calles de ciudades de todo el mundo, me dieron un uniforme, un nombre y misiones, y como no, podía seguir estudiando, a mis 19 años era un agente encubierto y un estudiante de historia, no salía mucho como podéis imaginar, pero era feliz.

 

¿Qué tienen que ver estas dos historias…? Más adelante lo sabrán, pero por lo pronto déjenme decirles que el mundo de los superhéroes y mutantes, cambiara desde este momento.